Fallece otro niño en Aragua por comer yuca amarga

emergencia

13/02/2018

Tan sólo unas horas después de que se produjera el deceso de las niñas Anyeli Gabriela Carrillo Pérez (2) y Franyeli Pérez (3), por haber consumido yuca amarga; otro niño perdió la vida por el mismo motivo en un hecho en el que también resultaron intoxicados seis miembros de otra familia de la población de Las Tejerías

Fuente: La Nación

En esta oportunidad la víctima del envenenamiento fue identificada por sus familiares como Yemerson Rangel, de 5 años, quien falleció aproximadamente a las 9:00 de la noche en el Hospital Central de Maracay.

Informó Cristina Villa, tía del menor de edad, que el pequeño residía en el sector 9 de La Línea de la comunidad Guacamaya. Trascendió que el sábado el padrastro del pequeño llegó a la casa con una yuca que había comprado en un lugar desconocido, misma que la familia procedió a cocinar y se la comieron acompañada con papa, frijol y cambur.

Horas después, varios de los integrantes comenzaron a sentirse mal, y presentaban síntomas como inflamación, vómitos y coloración morada en su cuerpo, razón por la cual fueron remitidos al ambulatorio de Las Tejerías, y de allí trasladados al Hospital José María Benítez de La Victoria.

Por el grave estado que presentaban Yemerson y su hermano Bryan Rangel (6) fueron llevados al Hospital Central de Maracay, lugar donde el primero falleció y el segundo permanece recluido en estado de coma.

El resto de los intoxicados responden a los nombres de Yeidi Rangel, madre del niño fallecido; Jhonder Rangel, de 9 meses de vida, Johander Rangel (6), Santiago Rojas (9) e Hilda Nieves (63), quienes hasta el cierre de esta edición permanecían recluidos en el nosocomio victoriano en estricta vigilancia médica.

Abuelitos permanecen estables

De la primera familia que resultó intoxicada por consumir este tipo de yuca se pudo conocer que los menores de edad fueron dados de alta, no así los abuelos de los mismos, Delia Josefina Pérez (58 años) y Vicente Emilio Peñalver (63), aunque se conoció que ya el sexagenario presentaba una condición más estable.